corcholata
just another way of designAbout
Estoy interesada en construir ciudad, espacios que inviten a la interacción, intercambio de ideas, cultura libre!, intervenciones en el espacio público, creatividad, provocación, más diseño!!!.
…ecos
El museo Experimental de “el eco”, fue diseñado por Mathias Goeritz, escultor, pintor, arquitecto, poeta, maestro, crítico de arte y filósofo., nacido en Danzig, Alemania en 1915. Crece y se forma en Berlín; donde realiza estudios en medicina y simultáneamente en historia del arte. Posteriormente, en 1949, invitado por el arquitecto Ignacio Díaz Morales, llega a Guadalajara, para impartir clases en la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Estado. Es precisamente toda su cultura adquirida, la pieza clave que le sirve de base para hacer una propuesta que renovaría el pensamiento estético de su época en nuestro país, construyendo el mito de un artista controvertido y provocador, cuyo destino estará definido por su actitud ante la vida y el arte.
La construcción del Museo está basada en la propuesta de una arquitectura emocional, que refleja las inquietudes y creatividad del multifacético personaje.
Es un espacio cargado de simbología y aún cuando no es la primera vez que lo visito, no deja de sorprenderme, agudiza la observación y desarrolla la capacidad que tenemos para sorprendernos y percibir lo que no se ha dicho. Así poder entender el concepto para ser capaces de recrear atmósferas y situaciones que no necesariamente quedan enlistadas en el programa arquitectónico.
No pude evitar cuestionarme acerca del origen del nombre del museo, llegando a la hipótesis un tanto aventurada, de que se trata de un juego de percepciones emisor –receptor, de como “los demás” perciben el eco de mi emoción, experimentar, sentir, interactuar con lo que nos ofrece el espacio.
Los umbrales, tienen la función de espacios de transición, filtros que nos despojan de nuestras preocupaciones diarias, llenándonos de curiosidad por lo que descubriremos, y que nos sacan de esa rutina inconsciente en la que nos encontramos sumergidos. Tal es la función del estrecho corredor de entrada, que a fuga la duela del piso para acentuar la impresión cónica, y rematar visualmente con el poema plástico.
El dinamismo que provocan los quiebres de esquinas, y los muros que evitan ángulos rectos, te obligan a fijar la atención en lo que antes no hubieras dedicado tiempo, marcan las líneas de movimiento y reducen nuestras opciones, sugiriendo recorridos, enfatizando vistas y envolviendo el espacio. En la terraza estos mismos muros crecen hasta ocultar lo que pasa en los alrededores, permitiéndonos una única vista, el cielo.
“la ciudad de las columnas”
d+letras
recomendación de la semana/ “La ciudad de las columnas”, ALEJO CARPENTIER /BY mon+go
Alejo Carpentier y Valmont, novelista y narrador cubano, considerado como uno de los artífices de la renovación de la literatura latinoamericana, nos lleva en un viaje bosquejado y cargado de nostalgia hacia La Habana, una ciudad con un panorama contrastado, “Surrealista y sugestiva, deslucida y ensombrecida”.
Esta Urbe intra muros se eleva y resguarda, a pesar de que goza de vistas de primera fila hacia el azul infinito del cielo; prefiere mirar hacia sus adentros volviéndose introvertida, hermética y misteriosa. Dadas sus características climáticas, busca la sombra, con un orden lógico que no sigue patrones ni trazos, más bien, se adapta a la topografía y responde a la orientación. Su necesidad de desahogo térmico, provoca la extrusión de las plantas bajas hacia su frente, creando pórticos, espacios de transición entre lo público y lo privado, que nos dejan entrever la actividad que en ellos se realiza y que nos acerca al relato breve de la vida de sus habitantes. Estos pórticos provocan una sucesión de columnas, que dotan de dinamismo al paisaje.
Capital de gente extrovertida, pero privada de expresar con libertad su opinión, con una riqueza natural extraordinaria y clima propicio para el desarrollo, pero donde los recursos y alimentos escasean, mucho sol y poca luz eléctrica, una ciudad desgastada, que se extingue en la penumbra de sus interrupciones eléctricas por los desgastes de un sistema que no funciona. Si, es una ciudad compleja, pero que también da oportunidad al desafío y rienda suelta a la inventiva, para sobrellevar la más difícil de las situaciones.
Es un libro que bien vale la pena leer y analizar, bajo la sombra de un árbol o al interior acompañado del sabor rítmico del son cubano, que nos acerque al corazón de una Capital con historia y gran aporte cultural, no solo como una ciudad que adolece por las carencias de su administración.

Las ciuda des y el cielo
—Tan perfecta es la correspondencia entre nuestra ciudad y el cielo— respondieron—, que cada cambio de Andria comporta alguna novedad entre las estrellas. —Los astrónomos escrutan con los telescopios después de cada mudanza que ocurre en Andria, y señalan la explosión de una nova, o el paso del anaranjado al amarillo de un remoto punto del firmamento, la expansión de una nebulosa, la curva de una vuelta de la espiral de la Vía Láctea. Cada cambio implica una cadena de otros cambios, tanto en Andria como entre las estrellas: la ciudad y el cielo no permanecen jamás iguales.
tiempo
Creemos a veces que nos conocemos en el tiempo, cuando en realidad sólo se conoce una serie de fijaciones en espacios de la estabilidad del ser, de un ser que no quiere transcurrir, que en el mismo pasado va en busca del tiempo perdido, que quiere “suspender” el vuelo del tiempo. En sus mil alveólos, el espacio conserva tiempo comprimido.
el espacio sirve para eso.
La Poética del Espacio/Gaston Bachelard



